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AUTOR Y CONSUMADOR
Juan 6:29 "Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis
en el que él ha enviado."
Cuando Dios llamóó a Abram y le dijo "voy a hacerte un Padre de muchas naciones" (Ge. 17:4)
también le prometió un hijo (Ge. 17:19) y esto ocurrió a pesar de los fallos y faltas de este.
Lo que Dios prometióó, se cumplió.
El Hijo de Abraham es el Señor, es la semilla, a quien se le dieron las promesas, es nuestro hermano mayor, y es
nuestro Señor y Dios. A nosotros al igual que Abraham, todo lo que nos ha dado Dios es a Jesucristo y en la medida
que le dejemos obrar, es que se cumplirán todas las demás cosas con promesas que el Padre nos ha dado.
HISTORIA DE HOY
El hijo prometido se demoraba en venir y, Sara y Abraham decidieron ayudar a Dios. Agar, la criada, fue el instrumento para
que naciera Ismael. Al igual que en aquellos días, hoy muchos pretenden ayudar a Dios, esto se llama religión. La iglesia
est´ dando a luz un hijo de acuerdo a la semilla sembrada en nosotros por el Espíritu Santo.
EL ESPIRITU SANTO SOBRE LA LETRA
Todas las promesas que el Señor nos ha dado, se pueden encontrar en la Biblia. Solo el Espíritu Santo puede
darnos testimonio en ella de lo que es palabra de Dios escrita, si nos ha amanecido podemos tener el testimonio del Espíritu
Santo sobre la letra, ya que los hombres han añadido y quitado porciones de la Biblia a través de los tiempos.
Tenemos escrito lo que el Señor nos ha concedido.
Lo que Dios dijo y otros escribieron puede que el hombre al interpretarlo por si mismo crea que Dios dijo y no necesariamente
lo que quiso decir.
LEY Y TESTIMONIO
Lo que Dios dijo y otros escribieron puede que el hombre al interpretarlo crea entender no necesariamente lo que quiso decir.
El Señor nos dejó por medio del profeta Isaías, el principio "del testimonio" para recibir la verdad
dirigidos por el Espíritu Santo sobre la palabra escrita, que nos revela los principios básicos del Reino de Jesucristo
y su persona.
Isaías 8:20 ¡A la ley y al testimonio! Si no hablan conforme a esta palabra, es porque no hay para ellos
amanecer.
Abraham solo tenía la promesa dada a Adán y Eva: "El hijo de la mujer abriría el camino al Árbol
de la Vida del Paraíso de Dios". Jesucristo es el Hijo prometido a Abraham y ha abierto el camino al paraíso que
está ahora dentro de todo aquel que le haya recibido a él.
En nuestra experiencia ha de nacer también "un hijo", este es un cuerpo de muchos miembros, destinados a reinar sobre
las naciones (Ap. 1:12), este es un cuerpo sacerdotal, es llamado en la escritura el "Hijo Varón."
EN NUESTRA EXPERIENCIA HA DE NACER
También "un Hijo", este es un cuerpo de muchos miembros, destinados a reinar sobre las naciones
(Ap. 1:12), éste es un cuerpo sacerdotal, es llamado: en la escritura "Hijo Varón".
JEHOVA SE PROVEERA
Sin fe es imposible agradar a Dios, lo que vivimos en la carne es lo que necesita de fe, lo que vence al mundo es Cristo,
todo lo que el Padre nos dio, por medio de la fe "es Cristo". Nuestra fe es una persona, es fruto del Espíritu Santo y es don.
Juan 6:44 "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le
resucitaré en el día postrero."
He. 12:2 "Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios".
I Co. 15:25-26 "Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de
sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte".
No podemos creerle a Dios sin una relación con él, él está sentado en el trono de nuestro
corazón y no hay ego que compita, mientras se van poniendo todos nuestros enemigos debajo de nuestros pies.
"Él dice, yo lo creo y él lo hace"
Dios nos ha prometido como hijos alcanzar "la promesa" heredarle a él para que podamos ser el vehículo de
expresión o manifestación de Dios.
EL ESPIRITU SANTO
Ap. 1:12-18 "Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,
y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y
ceñido por el pecho con un cinto de oro.
Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al
bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete
estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas;
yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los
siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades."
La Iglesia es un cuerpo de muchos miembros, dentro de ella hay otro cuerpo, que al igual que el apóstol Juan en el libro
de Apocalipsis debe estar, en el Espíritu, en su Día (Cristo) Solo el Espíritu Santo puede dar testimonio por
revelación de Cristo al que pertenezca a dicho cuerpo glorioso ya que somos "un hijo" y su crecimiento solo está
sujeto a nuestra confesión.
VENCEDORES
Ap. 12:11 "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos,
y menospreciaron sus vidas hasta la muerte."
Dios tiene un hijo de la promesa y Dios hizo su pacto con la semilla de Abraham la cual Pablo nos dice que es Cristo.
Gal. 3:16
Abraham participó de aquel Pacto, pero en realidad la promesa fue a la semilla, la cual es Cristo.
¿Ha hecho Dios ese pacto contigo? No, fue con Cristo, él lo hizo con la semilla, así que cuando hablamos
de la obediencia y de agradar a Dios obedeciéndole, debemos ser considerados con lo que pensamos, y muchos
quieren ser obedientes para que la semilla de Dios nos absorba, pero carne y sangre no pueden obedecer a Cristo bajo el
pensamiento de que somos "el viejo hombre" o herederos del viejo Adán.
Gal. 3:13-16 "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición
(porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero) para que en Cristo Jesús la bendición
de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Hermanos,
hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.
Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos,
sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es: Cristo."
JESUCRISTO EL ULTIMO Y PERFECTO SACRIFICIO
Hubo siete maldiciones sobre el hombre adámico, las cuales terminaron en el postrer Adán, en los sufrimientos
en la cruz. La ley de vida del hombre viejo Adán, es pecado y muerte. En la cruz se efectuó esa redención
o pago por todos los hombres, ya que el pecado y la muerte entraron por un hombre también la vida entró por
Jesucristo en su resurrección y establecimiento de un nuevo hombre: el hijo del Hombre.
TODOS MURIERON Y POR TODOS MURIO
II Co. 5:14-15 "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murióó por todos,
luego todos murieron; y por todos murióó, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que
murió y resucitó por ellos."
Cuando hacemos obra de evangelismo entre los que no han nacido de nuevo, les decimos: Usted no tiene ningún
problema con Dios, Dios le amó y le reconcilió por medio de Cristo con él hace dos mil años
atrás, usted fue diseñado para conocerle a él como Dios, y usted le glorificará y manifestará
al mundo su gloria.
Ro. 7:4 "Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo
de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios."
DOS PACTOS
He. 10:9 "Y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para
establecer esto último."
El primer Pacto natural habla de una simiente o semilla, de un hijo. El segundo Pacto que es pacto eterno, es todo espíritu
y habla de un Hijo corporal (de muchos miembros) el grano de trigo murió y trajo muchos hijos.
Todas las promesas y los principios básicos del Reino son revelados en la palabra escrita sombra (ejemplos) en el
Antiguo Pacto. En el Nuevo Pacto también revelado en la escritura corresponde al espíritu de la palabra que
ahora vive en un tabernáculo o templo no hecho de manos humanas sino por Cristo.
El Antiguo Pacto revela la justicia de Dios, un varón perfecto que es Jesú:s para que el primer Adán
alcanzara dicha justicia; por ello legalmente el postrer o último Adán era Jesucristo, muriendo como tal hombre
adámico en la cruz, y triunfando sobre toda la ley que mostraba al hombre pecador y lo mataba.
La raza humana murió en la cruz, la cabeza de la serpiente fue destrozada por Jesucristo y nació un Nuevo
Hombre comprado por la sangre redimido por Jesucristo. El creyente nacido de nuevo tiene una nueva naturaleza, su luz
está echando fuera las tinieblas del viejo hombre.
A nuestro padre Abraham, padre de nuestro Señor Jesucristo se le dieron las promesas y creyó a Dios y por su fe
en el Hijo, fue justificado y nombrado por Dios: perfecto.
He. 11:17-19 "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las
promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia;
pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le
volvió a recibir."
Gal. 3:13-16 "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición
(porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición
de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Hermanos,
hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.
Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos,
sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo."
RECONCILIADOS PARA VIDA
Ro. 8:6 "Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz."
Vida es la que mostró y dio el Nuevo Hombre: Jesucristo, la Ley del Espíritu de Vida del Nuevo Hombre me
libró del pecado y de la muerte que el viejo Adán trajo a todos los hombres. Si no tienes conciencia de estar
unido con Cristo en tu corazón, estas en muerte, la separación con Dios es "muerte".
El ministerio de la Iglesia es este: el de la Reconciliación, porque todo debe estar reconciliado con Dios por Cristo.
Cristo nos redimió a todos y la iglesia se compone de creyentes sacados del mundo, añadidos al cuerpo de
Jesucristo por el Espíritu Santo aprendiendo a comer el pan de vida, con la esperanza de crecer a la estatura de un
varón perfecto a la plenitud del conocimiento de un hijo de Dios, un hermano de Jesús.
II Co. 4:6-7 "Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció
en nuestros corazónes, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero
tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros."
Col. 1:13-14 "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien
tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados."
Ef. 2:14-18 "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en
sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo
cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los
que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre."
SE PUEDE VER AL CORDERO
La primera cosa que dijo Juan fue: "contemplad al cordero de Dios que quita el pecado del mundo"
Si el mundo y nosotros la iglesia también, seguimos buscando limpiar el pecado, es porque no hemos entendido la obra
de Jesucristo en la cruz en los días de su carne.
Ef. 4:17-18, 24 "Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que
andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en
ellos hay, por la dureza de su corazón...y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y
santidad de la verdad."
Los nacidos de nuevo tienen un gran privilegio, oír y ver a Cristo dentro si, y en la asamblea de la iglesia dejarle su lugar
despojándonos de la muerte religiosa, creyendo en la bondad y belleza de Dios.
Col. 1:27 "A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo
en vosotros, la esperanza de gloria."
LA VENIDA DE CRISTO EN TI
Podemos creer que Jesús está viniendo en sus hijos para su glorificacióón.
I Juan 2:28 "Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en
su venida no nos alejemos de él avergonzados."
Podemos verle y manifestarle a cara descubierta como en un espejo, no porque esté escrito por el apóstol Pablo,
sino porque hemos oído su voz y hemos visto la gloria de su faz en la dimensión celestial que él nos
abrió dentro de nosotros, y esto podemos enseñar a otros para que se cumpla el Pacto Nuevo en los
corazónes de todos en la iglesia.
El propósito del Espíritu Santo en cada creyente es que Cristo sea glorificado (II Tes. 1:10) y esto solo
puede experimentarse viéndole como dice en el siguiente verso: I Juan 3:2 "Cuando veas cómo es él
(cuando le veas) entonces serás en experiencia como él, verle como es él, es ser como él."
Hoy es el tercer día del que habló Jesús, en el que perfeccionaría su obra. Pablo en I Tes. 5
dice que Jesús hará que nuestro espíritu, alma y cuerpo sean o estén irreprensibles para el
díía de su venida.
SOSTENIDOS EN ESPERANZA
Es necesario buscar a Cristo dentro de nosotros, con el fin de edificarnos, perfeccionados por el Espíritu Santo para
ser manifestado en carne, debemos saber que todo lo que somos y seremos eternamente está dentro de nosotros. Dios
solo traerá de afuera la verdad necesaria para dar testimonio de Cristo.
La victoria sobre el pecado, el mundo, la carne y el diablo está dentro de nosotros y solo la revelación de Cristo
puede darnos la verdad y el poder vivirla.
El mismo espíritu que levantó a Cristo de la muerte nos capacita para éste propósito: Reconciliar
toda la creación con él.
San Pablo dice que la creación, sujeta a vanidad (vacío), está esperando la manifestación de los hijos.
Dios es uno con nosotros, él puede como espíritu dividirse y seguir siendo Dios; la unidad con el hombre es real,
pero no es para que el hombre sea Dios, sino un instrumento en el mundo físico por el cual Dios, que es espíritu, se
manifieste. Efesios 5:30 "No contristéis al Espíritu Santo de Dios por el cual fuisteis sellado para el
día de la redención."
EL PENSAMIENTO REVELA QUIEN ERES
El nos dio una mente espíritual, la mente de Cristo, que sobrepasa todo entendimiento natural y nos hace ser victorioso
en todas las cosas.
Ver las cosas según Cristo, nos libra de conocerle a él según la carne, esto es: en lo natural; y más
aún, debemos conocer a cada persona en el espíritu del Nuevo Hombre.
Sal. 102:16 "Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión, y en su gloria será visto."
Al Jesucristo histórico lo conocemos en los evangelios, la revelación de Jesucristo la podemos leer en
Apocalipsis a quien somos el nuevo hombre.
SION ES EL GOZO DE TODA LA TIERRA
Sión es la ciudad de Dios, donde Dios habita, es el nivel espíritual en nuestro espíritu donde habita Cristo.
Sión era un montecito en Jerusalén, en donde el rey tenía su casa y trono. Era también la tumba
de los reyes. Es el estado espíritual donde se muere el ego.
El arca del pacto (la presencia de Dios) fue puesta por el rey David allí y representa el lugar donde gobierna la presencia
del Señor.
Sión también representa el m´s alto orden en la iglesia, donde los vencedores se sientan con Cristo en
el trono para gobernar a las naciones con vara de hierro. Sión es el monte de luz sobre todo monte.
II Tes. 1:10 "Cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y a hacerse admirable en aquel día en todos
los que creyeron: por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros".
GLORIFICADO
El viene a ser glorificado en los santos, según la edificación que haga en nosotros. Si te acercas a los tuyos en
la iglesia o en el mundo, tienes que estar seguro de estar viendo más allá de lo natural, mirar dentro de ellos y ver
a Jesús y admirar en ellos eso que él es.
Creemos que vendrá un día de manifestación y gloria en el cual aparecerá con él, no por
haber hecho algo para ganar dicho premio, sino porque Dios ha pactado con la semilla.
Tenemos dentro de nosotros la manifestación de la fe misma, su ser, donde el pacto necesita amanecer.
I Juan 3:2 "Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero
sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes a él, porque le veremos como él es".
La meta del creyente (hijo de Dios) es verle a él como él es, para ser como él, porque le veras a él
en ti mismo y en otros.
I Juan 4:17 "En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como
él es, así somos nosotros en este mundo."
Muchos se preocupan en que creen otros del cuerpo de Cristo, y otros se agrupan por el mismo creer y lo que les agrupa,
uniéndoles, les separa de otros, ya que la doctrina es sacada de la letra o Biblia, pero Dios nos ha dado una persona a
quien oír y a quién creer (Juan 6:27-29; Lc. 9:35) Y Cristo es todo lo que el Padre nos ha dado para
transformarnos en su propia imagen en la experiencia personal y corporal, y este debe estar revelado dentro del creyente; como
Pablo el apóstol dijo: "Le agradó a Dios revelar a su hijo en mi." Gal. 1:16
Podemos también decir nosotros en este día: "Cristo en vosotros (todos), la esperanza de Gloria" porque
está siendo revelado (visto) en la Iglesia y Ministerio de Visión y Restauración.
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